Las áreas verdes públicas, comprendiéndose los parques, óvalos, alamedas, etc. No debieran poder ser utilizadas indiscriminadamente para efectos electorales ú otros particulares; ya que constituyen parte del patrimonio de su comunidad. Y no debería importar si se obtienen o no permisos de los comités vecinales ó de la misma municipalidad, en eso consiste precisamente su carácter inalienable.
También cabe hacer notar que la reciente pasada campaña electoral municipal nos ha dejado el triste legado de propaganda aún no retirada (nótese que ya estamos sobre los 60 días de efectuadas las elecciones) y de postes plagados de carteles pegados a ellos por los candidatos que sin escrúpulos transgredieron tanto las normas municipales referidas al ornato de la vía pública, como la Ley Orgánica de Elecciones (Ley N° 26859) que en su Título VIII, capítulo 1, en sus partes que hacen referencia a este asunto, expresan:
Artículo 181o.- La propaganda electoral debe hacerse dentro de los límites que señalan las leyes. Se aplica a los contraventores, en su caso, el Artículo No 390o del Título XVI de los delitos, sanciones y procedimientos judiciales, de la presente ley.
Artículo 184o.- Las Oficinas Públicas, los cuarteles de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú, los locales de las Municipalidades, los locales de los Colegios de Profesionales, Sociedades Públicas de Beneficencia, entidades oficiales, colegios y escuelas estatales o particulares y los locales de las iglesias de cualquier credo, no pueden ser utilizados para la realización de conferencias, asambleas, reuniones o actos políticos de propaganda electoral de ninguna especie en favor o en contra de cualquier partido, candidato o tema por consultar, o para la instalación de juntas directivas o el funcionamiento de cualquier comité de tendencia política.
Artículo 187o.- Quedan prohibidos, como forma de propaganda política, el empleo de pintura en las calzadas y muros de predios públicos y privados, la propaganda sonora difundida desde el espacio aéreo, y la propaganda por altoparlantes que no estén ajustados a lo dispuesto en el artículo anterior.
Artículo 193o.- Concluidos los comicios electorales, todos los partidos políticos, listas independientes y alianzas en un lapso de 60 (sesenta) días proceden a retirar o borrar su propaganda electoral. En el caso contrario, se hacen acreedores a la multa que establezcan las autoridades correspondientes.
Cuando los ciudadanos toleramos pasivamente los abusos cometidos y los que en el futuro se cometerán, damos el mensaje que estamos dispuestos aceptar sumisamente que nuestros derechos nos sean grotescamente negados.
No se trata tampoco que por el hecho de que un grupo reciba un supuesto beneficio, se perjudique a toda la comunidad. Como ocurre cuando se cierran las arterias principales para muy variados y numerosos eventos ¿Nos hemos preguntado cuál es el costo de esto? ¿Cuántas horas-hombre y galones de combustible (con el subsecuente daño por contaminación ambiental) se desperdician inútilmente durante el caos que se produce en el tránsito vial? ¿Cuántos ciudadanos de Breña y de otros distritos, se ven perjudicados gravemente (algunos incluso podrían hasta tener consecuencias fatales) al no poder desplazarse normalmente ellos o los servicios de emergencia y/o auxilio? ¿Cuántas empresas no pueden generar la riqueza que tanto necesita nuestro país, porque se encuentran físicamente bloqueadas? ¿Porqué no se efectúan estas actividades en calles o áreas de menor tránsito? ¿O es que es más importante cumplir el objetivo propagandístico-político que el que se supone deberían tener los eventos por sí mismos?
Espero queridos vecinos que este comentario no tenga como consecuencia que quienes con todo derecho pueden no estar de acuerdo, devuelvan agravios y calumnias. Debemos empezar a entendernos civilizadamente y poder discrepar y discutir con ideas, sin tener la necesidad visceral de destruirnos. Insisto en que lo expresado, es sólo mi humilde opinión y que puedo estar equivocado; sin embargo, es parte de mis derechos ciudadanos que estoy dispuesto a ejercer sin que el temor a las represalias me amordace.