Es comprensible que el ciudadano común pueda estar desinformado voluntaria o involuntariamente, ya que en este caso el cargamontón de muchos medios de comunicación (no todos, afortunadamente aún quedan periodistas íntegros) y encuestadoras, manipulados por supuesto por el partido que parece QUIERE CORRER SOLO o únicamente con los contendores que no le hagan sombra, ya que su lideresa se está jugando su última carta.
¿Porqué tanto miedo a competir en igualdad de condiciones? ¿Es que no tienen confianza de obtener el respaldo popular con sus trillados planes y propuestas? ¿Están tan endeudados con sus millonarias campañas, que harán todo lo necesario para asegurarse el triunfo, aunque este resulte vergonzoso en términos democráticos? ¿Porqué valerse de testaferros para sus leguleyadas, así como se disfrazan detrás de un nombre que correspondió en su momento a un conjunto de partidos, en lugar de su verdadero nombre partidario?
La política de los poderosos puede cegar a los ciudadanos descuidados, pero será nuestra responsabilidad retirar esas vendas y ayudar a que se vea el trasfondo de las cosas: LOS CIUDADANOS TIENEN EL DERECHO DE ELEGIR LIBREMENTE SIN QUE CON ARTIFICIOS PRETENDAN DICTARLES POR QUIEN NO PUEDEN VOTAR.